Breve fenomenología antropológica en la percepción de la “Tragedia” y sus estragos en los estados mentales del Yo.

Todo lo que se dirá a continuación carece de cualquier validación científica; es su objetivo primordial.

Investigadores incomprendidos por más de 2000 años intentando analizar la Tragedia permanente por la cual hemos atravesado, partiendo desde lo mental a lo físico, generación tras generación, partiendo de un amo y un esclavo.

Amo de mi mente y esclavo de mi acción, el efecto casi imperceptible de aceptación de la Tragedia humana como recorrido fraudulento pero sencillo para la resignación, lo llamaremos: Atajo emocional.

De quien depende una solución no le es conveniente y de quien depende el cierre del ciclo del dolor manifiesta no poder: ¿Poder o deber?.

Existe un arraigo emocional ancestral de la no superación de lo doloroso manteniendo la sensación de tristeza en resucitación permanente como mecanismo de defensa ante cualquier presión social. La sensación incólume de aferrarse a cualquier cosa que vulneralice el Yo.

Padres a hijos, hijos a nietos,nietos a padres y el ciclo eterno del dolor, mimetizados ante las sensaciones de envidia, rabia,angustia y dolor que requieren atención. Pero: ¿Por qué no logra el Yo homologar experiencias satisfactorias o desdichadas en simultáneo?, Y si: ¿No existiera diferencia entre el dolor y la alegría, es decir,solo tuviéramos experiencias de construcción del ser?

No existe percepción alguna del dolor si el Yo entiende parcialmente que su ciclo vital por el plano físico estará rodeado de experiencias. Lo social no importaría porque no existe un efecto material causante de tal desdicha, el Yo comprende su efímera existencia y no le es relevante diferenciarse del otro.

Todos carecemos ancestralmente de “Afectos” intrínsecos que brotan de inmediato al mirar a otro y verme distinto, en un trayecto que en promedio no supera un siglo. Y si: ¿Lo que consideras dolor y una vida miserable es solo la consecuencia taxativa de existir?

Los agraficos

No fue por lesión, sino decisión.

Incapacidad total de decirme que piensas y yo sin autoridad de recriminar tu aceptable conducta.

Me veo tan diferente y a la vez tan parecida, tan lejana y tan cerca. Usted a mí no se parece y yo a usted tampoco, sin embargo nos reconocemos.

Tan familiar a lo que yo hago es lo que usted no hace hacía mí; que hasta podría parecerse a lo que yo llegaría a hacer.

No será tarde cuando aprendas a escribir, no será tarde cuando en ese momento ya yo sepa responder.

La Virucracia

Sistema Apolítico ambiental liderado por manos invisibles posterior a la utilización del todo, por todos y en contra de todo, movidos todos a su antojo.

Logrando un manejo transgresor de la conducta humana, guiado por la paranoia del no contacto y la cercania de la enfermedad.

Sin tocar,sin votos, sin agresiones, a través de golpes suaves casi parecidos a la voz de Dios en el medio oriente en los 70.

Expectantes nos distraemos esperando ser contagiados, para tener una anécdota más; en esta impaciente agonía de esperar: La Muerte.

Fascinante y atemorizante ver cómo la autodestrucción y la implosión se reduce a una jeringa y mi actitud mítica de aceptación.

Si nada que agregar, olvidándome de mí y volviendo a leer a Heidegger, mientras él sonríe viéndome como pierdo mi propia batalla.

Antología y la expectativa

Usualmente, pero solo a veces,

Hay expectativa, de lo que creíste que era.

Una antología que acomodaste a tu antojo para creer que era cierto, pero no.

Esa construcción de lo que querías, que no es y no será jamás.

Ahí lo tienes, enfrentalo, de nuevo.

Construyendo vidas con fragmentos que no son tuyos, con expectativas que son parte de un atrevimiento incorregible sobre personas que hoy se han marchado.

Anhelo

Te voy a contar una historia, precisamente mal lo haré.

Sin embargo no me preocupa porque es la vida que no viví.

Esa vida consistía en vivir, pero no era tan simple como vivirla.

Se basaba en intentar revivir lo vivido, olvidar lo mal vivido y medio vivir lo que he vivido.

Consistía en olvidar todo y volver a recordarlo selectivamente.

Esa vida que no viví, es la vida que no tuve, que me arrebataron, pero sin embargo, anhelo vivir.

No te prometo vivirla, te prometo intentar encontrarla y al hacerlo, vivirla.

Paciencia

La vida no cambia cuando lo pides,

Los sueños no llegan cuando los piensas,

El amor no llega cuando lo esperas,

Los amigos no están cuando lo quieres,

La familia no visita cuando le escribes,

Los hermanos no estarán por lo que les diste,

Tus padres no te abrazaran cuando lo necesites,

Todo llega solo cuando corresponde,

Ten paciencia.

Ojos negros

Viniste y sobrepasaste la proxemica.

Sin temor, me pareció encantador.

No tuve miedo porque ya habíamos hablado en otras vidas, tú lo sabías, yo también.

Cualquier excusa era buena para intentar visitarnos el alma con una mirada.

Me gustó, te gustó, indescriptible y sin contacto, solo te aproximas lo más que puedes, yo me alejo un tanto indiferente.

Luego desapareces y no te veo más, luego desaparezco y no me ves más.

Solo Dios sabe que será de nosotros al volver a vernos.

Expectante

He visto tantas cosas, que aún no sé si lo he visto todo.

No tengo expectativa alguna para evitar las decepciones, pero temo perder la emoción de ser estafada en mis emociones.

Tengo pocos temores en este minuto, incluida la muerte, debe estar tan aburrida como yo esperando se acaben algunas patéticas vidas.

Vidas inoperativas, inertes y carentes de cualquier chispa divina, vidas que solo esperan con ansias fenecer.

Veo como indolentemente gente se pavonea con sus miserias antes quienes consideran carentes de todo derecho, como si quien no tiene escogió esos filosos atajos.